sábado, 22 de octubre de 2011

Destino, chupála!

Y todos siguen, ensimismados en sus vidas
siempre tan igual.
Cotidiana sensación, de sentirse extraño
en un mundo putrefacto, ahujero del mal.
Y nadie te ve pasar,
continuan una bastarda rutina, nunca va a cambiar.

No saben nada, de cómo es por dentro.
No saben nada, de cómo se esparce así de lento.

Hay un microsegundo, justo antes de morir
justo antes de un choque, antes de un mal diagnóstico
un microsegundo en donde el tiempo no se detiene
el mal tiempo, nunca se detiene.

Esperamos respuestas, a preguntas vagas que nunca se van a encontrar
Buscamos salidas difíciles, en laberintos para niños.

Complicarse es en realidad, el deporte nacional.

Es un escalofrío, el que me motiva a estar acá
es sólo un escalofrío, el que mueve mi mundo terrenal.

Quisiera atravesar los cortes de tus heridas, adentrarme en ellos y podertelos borrar.

Es cuando te siento cerca, que me alejo
Es cuando me siento cerca, que me temo.

Nadie ha preguntado, qué vida querés vivir?
entonces deambulamos como un péndulo, equivocados, buscando la razón.
Y si todo ésto es mentira, y si todo ésto es un cuento, y si es el instinto el que invade, el que decide, somos nosotros mismos, mintiéndonos a diario, enredándonos sólos en este engaño.

Si de elegir se trata, vuelvo a elegir el mismo recorrido
Porque no todo lo perdido lo he perdido, más bien lo he aprendido.

Y si algo no he sabido, tendré más en cuenta, que por alguna treta mía ha sido.
Si este destino, es mi desafío, lo acepto sin razones, sin cuestionamientos ni instrucciones, lo acepto con mi instinto y mi desvarío!

No hay comentarios:

Publicar un comentario